No me sobraba el tiempo y aún así lo perdí pensando. Llené mi cabeza de ideas, algunas verdades contrastadas, otras no tanto, y comencé a edificar una amalgama cimentada a base de razonamientos. Cierto es que mi motor nunca me llevó por caminos de autocomplacencia; fui lo más estricto que pude, de hecho intento seguir siéndolo,y pensé, pensé, pensé, hasta rebasar los límites de mi cordura.
Como consecuencia he conocido demonios que nunca imaginé fuera a enfrentar; todavía, a día de hoy, algunos me observan en silencio, con miradas a veces arrogantes, otras veces burlonas. Creí haber encontrado el modo de ascender a las alturas y acabé devorado por las llamas de un infierno.
Pero un buen día, alumbrada mi penumbra por un rayo de esperanza, decidí renacer de mis cenizas, y al mirar a mi alrededor todo había cambiado. En ese momento entendí que había sido necesario morir para rebrotar con más fuerza, y fue entonces cuando tomé conciencia de aquello que un día fui y jamás volvería a ser. Ahora encamino mis pasos hacia mi próxima derrota, buscando una nueva muerte, anhelando una nueva resurrección.
Hace 10 años
5 comentarios:
Pero, ¿a qué parte del mundo sensible viajas, amigo? ¿Vas solo o acompañado? Duelen tus palabras, viajero, como el preso que traga cristales para que lo lleven al hospital. Extiende tu mano, y deja que te enseñen otros mundos, que como el tuyo, tampoco están en este.
Viajo solo, compañero, por los laberintos de mi mente, pero soy consciente de que existen otros mundos, más luminosos, más frescos, rebosantes de fantasía y de optimismo. De vez en cuando me dejo caer por ellos y procuro aprender de lo que allí encuentro; me parece fascinante asomarme a estas realidades tan distintas a la mia. Mientras tanto sigo mi camino, evitando los recodos oscuros, buscando la claridad, alimentándome de todos esos estímulos que hacen maravillosa la existencia. Y extiendo mi mano, no lo dudes, en busca del tacto de todo aquello que está por llegar, de toda esa gente, como tú, y como tantos otros, con los que merece la pena compartir este escaso tiempo que se nos ha regalado.
Que dureza Yesu. Te mueves como pez en el agua en tu compleja mente....trasmites tristeza y a la vez esperanza....
Aunque sea por probar, llamame y algún día quedamos para morir juntos..
Salud
de nuevo crudas palabras en boca de fluido dk, dificil sin duda ese mundo que nos presentas y aunque parezca lejano recuerdo que un dia lo roce con la punta de los dedos y nunca mas quise volver, solo de acordarme tiemblo.
paz paz-mucha paz-
D onde quieras que estes
O las de paz te alcanzarán
S entirás que de mi llegó.
M uchas VOCES hacen falta para cantar
I ntensamente un himno a la paz
L oas al amor en la humanidad.
N uevo mundo florecerá, queriendo
U nir a los hombres en un gran mesa,
E levando nuestra esencia de hermandad
V ientos de cambios buscarán un camino de
E ternidad
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